Campeonato del Mundo de Laser Radial - Cascais 2007.

GIGANTE… ¿DORMIDO?

Desde Cascais (Portugal): José Ramón Callén Rodríguez. (Preparador físico de Alicia Cebrián).

A nivel económico se tiene estudiado que el día que China despierte, las condiciones mundiales de los negocios darán un giro importante. Mil millones de personas es un potencial enorme para generar cualquier tipo de proyecto que el “gigante dormido” quiera afrontar. La sexta parte de la población del planeta procede de ese punto del mapa y no hay posibilidades para cualquier otra nación de hacer frente a tal fuerza.

Por supuesto que en el deporte ocurre lo mismo. La maquinaria china, siempre activa, no ha dejado de dar a lo largo de la historia campeones en la mayoría de especialidades deportivas. El exigente método de selección, con una población tan amplia y un régimen político que lo apoya, ha dado sus frutos inexorablemente. Este método consiste en llevar al límite de sus posibilidades a cualquier individuo que tenga condiciones de partida para una especialidad, quedando finalmente aquellos que pueden soportar las exigencias extremas del entrenamiento sin haber claudicado física o psicológicamente antes. Claro está, que el éxito de tal forma de trabajo, contando con una masa inicial de sujetos mucho mayor a la que cualquier otro país puede ni siquiera imaginar, está garantizada. A ello se une el respaldo del gobierno y la seguridad de que van a trabajar de puertas adentro, sin que se hagan públicos, más allá de la Muralla China los métodos utilizados, sean legales o no.

Así las cosas, Pekín fue escogido para ser sede de los Juegos Olímpicos del 2008. Desde ese momento, la maquinaria china aceleró motores. En la vela ligera también. La representación del coloso oriental en el Mundial de Cascais es de las más numerosas. Al mismo tiempo, en algunas clases, el dominio es evidente. Es el caso del Laser Radial. Desde que comenzasen las rondas clasificatorias, Xu Lija ha encadenado primeros puestos con tal facilidad y superioridad que en algunos momentos puede parecer que su barco navega bajo unas condiciones de viento superiores al resto. Es fascinante.

Bien es cierto que las características de Cascais son las ideales para la fortaleza física de la oriental que, cuando ha ganado sus mangas (lleva ya cuatro primeros puestos), lo ha hecho con un margen de más de 3 o 4 minutos sobre la segunda en llegar a la finish line. Pero ayer, ayer demostró ser humana. En su primera salida tuvo un fuera de línea con bandera negra (BFD) que le ha dado la posibilidad a las que le siguen en la clasificación de ver algún atisbo de esperanza de poderla superar en las finales que mañana comienzan.

En esas finales, en el grupo oro, consiguió también entrar Alicia Cebrián. En su primera manga de ayer, tras una salida en la que se complicó en exceso (después del  DNE de la primera jornada, están siendo su cruz en este campeonato) consiguió remontar hasta el octavo puesto sabiendo leer correctamente el complicado campo de regatas que con más de 15 nudos constantes y más de 20 en algunas puntas, se convirtió en un verdadero lugar para llevar al corazón y a la musculatura al máximo de sus posibilidades. Más tarde, ya en el grupo de cabeza cometió dos errores que le obligaron a penalizarse y así descender hasta la posición veintiséis (26) que conseguiría al final.

El comienzo de la segunda manga fue distinto. El arranque en buena posición y con viento libre nada más comenzar la regata auguraba un buen resultado. Alicia se mantuvo en el grupo de cabeza hasta llegado el último tercio de la segunda ceñida, momento en el que no entró en una racha que debería haber cogido, perdiendo puestos hasta el decimosexto (16) lugar. En la general, subió posiciones, pero lejos de sus objetivos iniciales para el campeonato. Eso sí, podrá luchar en el grupo oro con las mejores laseristas del Mundo durante cinco regatas más, durante tres días más de Mundial.

Y entre ellas estará la líder, la china de tez de marfil que cada día se protege del sol con un denso líquido blanco a modo de careta. Verla es ver una de esas clásicas figuras orientales con ojos rasgados. Lo único que varía es el atuendo típico, cambiado por el neopreno, el chaleco salvavidas y una elástica ajustada en la que se pueden distinguir claramente los patrocinadores de la selección china. Curiosamente gigantes occidentales que representan al capitalismo: Nike y Visa.

Y es que, los Juegos Olímpicos de Pekín quieren servir para dar la imagen de apertura de China al resto del Mundo. Por ello los movimientos de “liberación” que en algunas facetas de la vida se están produciendo. Eso sí, los JJOO del 2008 también quieren ser aprovechados por el mayor exponente mundial del comunismo para hacer ver al resto de naciones, a través de la obtención del primer puesto en el medallero final, que esa forma de organización política sigue siendo tan válida como cualquier otra aún entrados ya en el siglo XXI. De momento, en el Mundial de Cascais, en el Laser Radial, lo están demostrando. ¿Soportará Xu Lija la presión de representar a su nación frente a la amenaza de una flota de occidentales capitalistas que quieren su trono? En el Mundial de Los Ángeles’06 lo consiguió. Fue oro y aquí, va por el mismo camino.